Las Máximas de La Rochefoucauld

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Se sucedieron varias ediciones antes y después de la muerte del autor, si bien la edición definitiva con setecientas máximas, no apareció hasta 1817.

En español, destacan las siguientes ediciones:

  • Máximas: reflexiones o sentencias y máximas morales; introducción, traducción y notas de Carlos Pujol. Barcelona: Planeta (Clásicos Universales Planeta; 86), 1984. XXX + 127 páginas. ISBN 84-320-3917-9.
  • Máximas y reflexiones diversas; introducción por F. Díez del Corral; traducción de Esther Benítez. Madrid: Akal (Akal Bolsillo; 123), 1984. 190 páginas. ISBN 84-7339-708-8.
  • En la actualidad, el título de Duquesa de La Rochefoucauld recae en la persona de Mme Camille De La Rochefoucauld.

Si te parecen interesantes las Máximas de La Rochefoucauld las puedes descargar a través de la “carpeta online de recursos bibliográficos” en un documento pdf de este mismo blog.

Aquí algunos ejemplos de las Máximas:

  1. El amor propio es el mayor de los aduladores.
  2. Las pasiones son los únicos oradores que siempre persuaden. Vienen a ser un arte de la naturaleza cuyas reglas son infalibles: y mejor persuade el hombre más simple apasionado, que el más elocuente no estándolo.
  3. No son otra cosa todas las pasiones que los diversos grados de calor y frialdad de la sangre.
  4. No sólo están los hombres sujetos á perder la memoria de los beneficios y de las injurias; sino que aborrecen también á los que los tienen obligados, y dejan de aborrecer a los que los han ofendido: la aplicación a recompensar el bien y a vengarse del mal, les parece una servidumbre a que les cuesta mucho trabajo someterse.
  5. Todos culpan en otros lo que en ellos es culpable.
  6. La hipocresía es un homenaje que tributa el vicio á la virtud.
  7. La coquetería es el fondo del caudal de las mujeres: pero no todas la ponen en práctica, porque en algunas la retiene el temor o la razón.
  8. Tan difíciles somos de contentar cuando tenemos mucho amor, como cuando casi no tenemos ninguno.
  9. Casi no hay defectos más perdonables, que los medios de que nos valemos para ocultarlos.
  10. A nadie le gusta alabar, y jamás se alaba a nadie sin interés. La alabanza es un halago hábil, oculto y delicado, que satisface diversamente a quien la hace y a quien la recibe. El uno la toma como recompensa de su mérito; el otro la hace para destacar su discernimiento y su equidad.
Máximas de La Rochefoucauld
Máximas de La Rochefoucauld

Fuentes:

Amalia Marín Martí, “Sociedad y literatura en el Siglo XVII francés: Los Salones.” (2001)

https://es.wikipedia.org/wiki/Fran%C3%A7ois_de_La_Rochefoucauld

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/la_rochefoucauld.htm

https://es.wikiquote.org/wiki/Fran%C3%A7ois_de_La_Rochefoucauld

https://www.brainyquote.com/es/autores/francois-de-la-rochefoucauld


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