El Libertinaje

 

No se refiere sólo al exceso sensual o sexual, sino que existen muchas más formas de libertinaje, como el erudito o de espíritu, que supone un rechazo absoluto de cualquier dogmatismo en materia religiosa. Las mentes fuertes en libre erudición aceptan una existencia divina, pero no una religión revelada. Libertinos serían aquellos que no aceptaban la supervisión eclesiástica, según Bayle.
El tema del libertinaje será tratado por autores como Laclos o Stendhal.

Tiene las siguientes características:

  • Está relacionado con la reivindicación de la mujer en el mundo de las artes y las letras.
  • Feminista.
  • Adorna todo lo real, lo humano: lo embellece.
  • Metáfora (importante en toda la literatura barroca).
  • Se desarrollan tertulias en los grandes salones, presididos por las grandes preciosistas del momento. Utilizan un lenguaje metafórico, casi se convierten en adivinanzas.
  • Amor cultivado y adornado. Consideran sucio y burdo lo natural, el hombre desnudo, el puro deseo carnal.
  • Las mujeres son modernas para la época: son libertinas, tiene amantes y no lo niegan. Criticadas a veces de castas y otras de libertinas por parecerse a los hombres.
  • Se niegan al matrimonio, primeros casos de solteras, incluso princesas. No se casan, ni se hacen monjas.

Fuentes:

Apuntes de las asignaturas de Bachillerato (IES Ramón Arcas Meca de Lorca e Infante Don Juan Manuel de Murcia): Lengua y Literatura I y II

José Mª González-Serna Sánchez, “Introducción a la historia de la literatura”

http://lengua.laguia2000.com/literatura/historia-de-la-literatura